Leído y extraído de ZIG-ZAG, La fraudulenta ayuda humanitaria a Argentina
El 11 de agosto los concejales del Ayuntamiento de Pinto celebraron un Pleno extraordinario para tratar el turbio asunto de la llamada cooperación humanitaria de nuestro municipio con su homónimo argentino. Es la segunda vez que se celebra un Pleno extraordinario y monográfico sobre este tristísimo asunto que ha manchado como ningún otro el nombre de Pinto, asociándolo a corrupción bananera institucional amparada en ayuda humanitaria.
El fraude
Y es que no hay nada más despreciable en política que aprovecharse del sentimiento humanitario de los ciudadanos de bien, como es el caso de los pinteños, para favorecer torticeramente a la clase dirigente. Y eso es lo que se hizo con el grueso de la llamada ayuda humanitaria con Pinto Argentina: Se crea y urbaniza un nuevo barrio en el que se construyen 18 viviendas para «personas especialmente necesitadas» y una gran y ostentosa mansión, situada en medio del nuevo barrio, a la que se le denomina “Casa de España”, pero a la que los nativos le dan el nombre de “Casa de Don Antonio” (en alusión a su propietario, el ex alcalde socialista Antonio Fernández).
Para más escarnio de este esperpento, resulta que la ostentosa mansión neocolonial se destina a sede de la Fundación Pinares, presidida por Antonio Fernández, que dice tener como fines la ayuda a los más necesitados del continente americano.
Pero como era de prever, las 18 viviendas (chalets unifamiliares con parcela) no se entregan a «personas especialmente necesitadas». Si esa fuese la verdadera intención desde el inicio del proyecto, con el mismo dinero invertido en vez de construir 18 chalets acomodados se hubiesen hecho decenas de viviendas sociales para las clases populares.
Los destinatarios de los chalets son 18 personas pertenecientes a la clase dirigente de la municipalidad: la hija del vice gobernador de la provincia, abogados, médicos, empresarios… que los adquieren a precio de saldo: 50.000 pesos, es decir, unos 12.000 €.
Y para completar el ocultamiento del vergonzoso esperpento de la supuesta “cooperación humanitaria pinteña”, resulta que en la adjudicación de los chalets no interviene nuestro Ayuntamiento sino la Fundación Pinares, quien además es la que se embolsa el pago de los 50.000 pesos por vivienda sin que tenga ningún título para ello.
El actual Gobierno de Pinto, implicado en el fraude
Decíamos al inicio de esta crónica que el 11 de agosto fue la segunda vez que se celebró en nuestro municipio un Pleno extraordinario y monográfico sobre la cooperación internacional con Pinto Argentina. El primero de estos plenos, se celebró hace dos años y medio, concretamente el 22 de febrero de 2007, Pleno solicitado por la oposición que entonces formaban PP (5 concejales) y JpP (2 concejales) a raíz del escándalo que había saltado a los medios de comunicación y que previamente había sido destapado y explicado ampliamente en Zigzag.
Pues bien, en ese Pleno del 22 de febrero de 2007, el Gobierno socialista de Pinto, del que formaban parte la práctica totalidad de los concejales socialistas que hoy lo componen, incluido el alcalde Juan José Martín, dejó clara su implicación y amparo del vergonzoso fraude. La intervención de la entonces concejala de Cooperación, Laura del Moral (PSOE), cargo que sigue ostentando con el Tripartito actual, es clarificadora::
«A ustedes [PP y JpP] no les interesan las viviendas, buscan simplemente algo que indicase que los fondos no estaban siendo destinados a los proyectos en concreto, desde luego que de eso no encontrarán nada y, desde luego que por más que sigan buscando no lo encontrarán, porque no pueden encontrar lo que no existe. Eso sí, la verdad pondrá a cada uno en su lugar (…) así que espero que al igual que hoy son capaces de decir las barbaridades que están diciendo, en un futuro próximo cuando todo se esclarezca sean también consecuentes y asuman sus responsabilidades políticas».
Es decir, que Laura del Moral, que era la responsable de esta cooperación, defendía «la actuación impecable» que el Ayuntamiento de Pinto estaba llevando a cabo en Argentina, y tanto ella como el actual alcalde Martín Nieto como el resto del Gobierno socialista de Pinto se sentían «orgullosos» de tal cooperación, hasta el punto que le dieron un «10 en gestión» a su líder Antonio Fernández. Desde luego, Laura del Moral no práctica lo que exige a los demás, porque si lo practicara tendría que asumir su responsabilidad política y dimitir, pero con lo que cobran en el Ayuntamiento aquí no dimite ni al que pillan in fraganti.
En ese Pleno del 22 de febrero de 2007, Laura del Moral también dijo que «en diciembre de 2004 aprobamos en Junta de Gobierno Local un proyecto consistente en la construcción de 18 viviendas (…) que fueron destinadas a personas especialmente necesitadas, a través de un sistema de adjudicación pública, donde se tuvieron en cuenta factores económicos y sociales (…), para ello el Ayuntamiento aportó 648.274 €».
Pues ya ve, doña Laura, las viviendas que ustedes aprobaron ni se entregaron a las «personas especialmente necesitadas», ni la adjudicación fue pública, y los «factores económicos y sociales» que se tuvieron en cuenta fueron precisamente para favorecer a los poderosos. Justo lo contrario de lo que usted dijo que estaban haciendo, pero usted sigue siendo concejala de Cooperación en el Ayuntamiento de Pinto, por lo que cobra un pastón sin que se le caiga la cara de vergüenza. Pero en esto no es usted mejor ni peor que sus compañeros de gobierno.
Esto si que es saber de ladrillazos, puees leer el artículo completo en http://www.zigzagdigital.com/reportaje/la-fraudulenta-ayuda-humanitaria-argentina


